CULTURA Y OCIO

Un paisaje vivo de historia, tradición y alma canaria

Cultura y memoria

El entorno de Domaine Du Marquis atesora un patrimonio histórico y etnográfico verdaderamente singular. Desde su posición elevada, el enclave regala vistas panorámicas que abarcan barrancos, cultivos y caseríos tradicionales, donde la arquitectura rural de toba volcánica se funde con el paisaje. En las laderas del barranco de Las Goteras aparecen también las emblemáticas casas cueva, muchas de ellas aún vinculadas a antiguas tradiciones, como el uso de hornos de piedra.

La herencia artesanal sigue muy viva en La Atalaya, especialmente en su histórica tradición locera, una alfarería de origen aborigen que ha perdurado hasta nuestros días. De hecho, esta es una de las pocas zonas de Europa donde todavía se cocina en utensilios de barro y se emplean cuencos tradicionales para tostar millo o café. La visita al Centro Locero de La Atalaya es una experiencia cultural fascinante para quienes desean conocer de cerca este legado único.

Donde la acogida forma parte del paisaje

La historia del lugar también está marcada por su papel estratégico en tiempos prehispánicos. Gracias a su altitud y a sus cuevas naturales, fue uno de los refugios de la población aborigen durante las invasiones, y escenario de episodios históricos que aún perviven en la memoria local, como los acontecimientos vinculados a la zona de la Cruz del Inglés, relacionada con antiguos enfrentamientos frente al pirata Van der Does.

Santa Brígida, conocida como la villa de las flores, añade un encanto especial a la visita. Patios y fachadas se llenan tradicionalmente de azucenas, claveles, hortensias y helechos, creando estampas llenas de color y frescura. Esta pasión floral se celebra cada mes de junio con Florabrígida, una feria dedicada a las flores que llena el municipio de exposiciones, muestras y ambiente festivo.

El visitante también puede descubrir numerosos lugares de interés, como el casco histórico de Santa Brígida, el Real Casino, la Finca El Galeón o, para quienes buscan un recorrido más espiritual y patrimonial, el Monasterio Benedictino, la Cruz del Gamonal y las iglesias de Santa Brígida y La Atalaya.

Y para completar la experiencia, nada mejor que pasear por las tiendas locales del casco antiguo, visitar talleres de artesanía o recorrer el mercado de la villa, donde los productos típicos de la zona permiten llevarse a casa un pequeño pedazo del sabor y la tradición de este rincón único de Gran Canaria.

El entorno de Domaine Du Marquis ofrece un conjunto histórico y etnográfico único y de gran valor