VINO

Tradición vitivinícola y carácter volcánico

Vino, paisaje y memoria

El enclave donde se sitúa Domaine du Marquis disfruta de unas condiciones excepcionales para el cultivo de la vid, un privilegio natural que se percibe incluso en el paisaje que rodea la finca. El microclima de la zona —suavizado por la brisa de los vientos alisios, las lluvias periódicas, la cercanía del Atlántico y la altitud— se une a la riqueza de los suelos volcánicos para dar lugar a vinos con una personalidad única, llenos de matices y carácter.

Tierra de viñedos con identidad

Esta profunda tradición vitivinícola ha convertido a Santa Brígida en un referente enológico en la isla, siendo la primera zona de Gran Canaria en obtener Denominación de Origen. Aquí, la cultura del vino forma parte de la identidad local y se vive con orgullo, generación tras generación.

Para los amantes del enoturismo, la experiencia es imprescindible. La Casa Museo del Vino, sede del Consejo Regulador, ofrece un recorrido cercano y didáctico por la historia vitivinícola de la isla, culminando —cómo no— con la posibilidad de degustar sus vinos. Además, los alrededores albergan diferentes bodegas con gran tradición, donde es posible descubrir sabores volcánicos, paisajes de viñedos y la pasión de quienes mantienen viva esta herencia.

Una invitación perfecta para brindar sin prisas y saborear la esencia de Gran Canaria, copa en mano.

Una de las zonas vitivinícolas más tradicionales de la isla