La Historia

Se trata de una vivienda única y singular. Una noble mansión que constituye en sí misma un patrimonio histórico, cultural, natural y arquitectónico, rodeada por una jardín con especies representativas de la magnífica flora local de Canarias.El nombre de sus siete estancias se inspira en la historia única de la casa y su entorno. Así las casas son bautizadas según alguien relacionado directamente o indirectamente con la vivienda: Casa de Doña Magdalena; Casa de Don Juan; Casa de Don Fernando; Casa de Doña Luisa; Casa de Don Ricardo; Casa de Doña Pino y Casa de Don Luis.La casa fue construida a finales del siglo XIX, en 1898, por el insigne Juan de León y Castillo, sin duda una de las personalidades más destacadas en la vida pública de Canarias en la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX.

La casa antes que la carretera

Domaine du Marquis posee diversas características singulares, que la convierten en un espacio único. Una  de ellas es que la casa se proyecta antes que la carretera. Es decir, la casa da lugar a la carretera y posteriormente a la localidad de La Atalaya. Hablamos así de la casa fundadora del lugar.

En primer lugar, Juan de León y Castillo elige el sitio y en función del espacio se crea el entorno. Tal era su capacidad transformadora. Por eso Domaine Du Marquis es la vivienda insigne de La Atalaya, revitalizando este lugar.

La carretera unirá la localidad de Telde, originaria y donde vivía el insigne ingeniero, con la Atalaya, donde se ubica la emblemática casa.

Eligió este espacio como lugar de descanso, por la climatología del lugar, especialmente para su esposa

La Casa del Arco

Domaine Du Marquis es una casa con tanta historia que recibe múltiples nombres a lo largo de su historia. Casa de Juan de León y Castillo, Casa de La Atalaya, -al ser la más destacada del lugar- O la Casa del Arco.

Este último nombre se debe a una original circunstancia. Dado que la casa es anterior a la carretera, cuando ésta se construye, en 1903, se debe respetar la acequia de agua que ya existe y proporciona agua a la propia vivienda y a la zona de la Atalaya o del barrio de la Goteras entre otros. Así que se ven obligados a elevarla sobre la carretera, con un arco. Hoy día está en desuso y tiene una finalidad meramente histórica y decorativa.

Casa Muni

Otro nombre que recibe la casa está relacionado con el Marquesado de Muni. Y es que su hermano, Fernando de León y Castillo, destacado político de aquella época, fue nombrado I Marques de Muni.

El Marquesado del Muni es un título nobiliario español creado en 1900, durante la minoría de edad del Rey Alfonso XIII, por su madre, la reina Regente María Cristina de Habsburgo Lorena, a favor del propio Fernando de León y Castillo, quien ocupaba entre otros los cargos de Embajador de España en Francia, Senador del Reino, Diputado a Cortes o Ministro de la Gobernación y de Ultramar.

Su denominación hace referencia al Río Muni, territorio continental de la actual República de Guinea Ecuatorial, que fue hasta 1968 parte integrante de España.

Y es que Fernando realizó una importante labor, asegurando para España un pequeño territorio africano durante la negociación del Tratado de París 1900

Así Fernando de León y Castillo fue el I Marques de Muni heredándose el título hasta la actualidad, con el VI Marqués de Muni, Luis Alfonso Ascanio y Panyasart.

Por su parte, Juan de León y Castillo cedió la casa a su hijo, y su nuera, Magdalena Manrique de Lara y Massieu, conocida como la Marquesa de Muni, aunque era marquesa consorte en vida.

Recuperación casi un siglo después

Así como en su origen la casa significó la revitalización de la zona, ahora más de un siglo después, con la reforma y recuperación emprendida por The Manor Houses, esta noble vivienda vuelve a ser un dinamizador de La Atalaya y de Santa Brígida. Ofreciendo a sus huéspedes un entorno de gran belleza, en un magnífico entorno natural.