Esta villa lleva el título nobiliario en su ADN. Rinde homenaje a Fernando de León y Castillo, hermano del ingeniero y I Marqués de Muni. Un hombre de mundo, Diputado a Cortes, Senador, Embajador en París o diplomático clave en el Tratado de 1900.
La Casa de Don Fernando evoca ese aire cosmopolita mezclado con el espíritu de la ruralidad canaria. Es la estancia donde se respira la elegancia de la "Belle Époque", pensada para quienes aprecian la sofisticación histórica y el peso de un legado que cruzó fronteras, desde Canarias, hasta Paris, pasando por Madrid o Guinea Ecuatorial.
