La Casa contó desde su origen, a principios del siglo pasado, con uno de los primeros jardines con diseños románticos creados en aquellos tiempos.
De esta forma, Domaine du Marquis alberga en su interior un magnífico jardín privado, un auténtico santuario natural diseñado para la desconexión. Este espacio único recrea la riqueza del bosque termófilo, el ecosistema más representativo y valioso de esta zona de Gran Canaria, ofreciendo a nuestros huéspedes un entorno de absoluto silencio y belleza.

A principios de siglo pasado la jardinería comenzaba a tener un gran desarrollo y tradición. En el entorno de la Casa, el jardín fue adquiriendo protagonismo con la presencia de especies propias del bosque termófilo de Gran Canaria, el ecosistema más representativo de la zona, con ejemplares como palmeras, dragos y lirios, que evocan la identidad natural del paisaje insular.
Más adelante, la decoración floral fue encomendada al reconocido paisajista y arquitecto Nicolau Maria Rubió i Tudurí, quien dejó su huella verde en el lugar. Considerado uno de los precursores de la jardinería moderna en España, Rubió i Tudurí proyectó un jardín original y único, combinando sensibilidad artística y respeto por el entorno, como ya había demostrado en otras destacadas obras a nivel nacional.

Tras una cuidada reforma, y gracias a la colaboración con el prestigioso Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo, nuestro jardín cuenta hoy con casi un centenar de especies en continua expansión.
Durante su recorrido, los visitantes podrán disfrutar de una experiencia botánica inmersiva:
•Especies Endémicas: Contemple bellos ejemplares de palmera, majestuosos dragos, lentiscos, sabinas, verodes, tréboles de risco, almácigos, tajinastes blancos, guaydiles y fragantes lavandas canarias.
•Tecnología y Divulgación: Hemos instalado un sistema de códigos QR en los ejemplares más representativos. Desde su teléfono, podrá descubrir en varios idiomas todas las características e historia de nuestra flora.

