Esta es la casa del origen. Lleva el nombre de Juan de León y Castillo, el ingeniero insigne que transformó Gran Canaria. Cuenta la historia que, mientras diseñaba el Puerto de la Luz y cambiaba el destino de la isla, buscaba un refugio personal donde el ruido del progreso no llegara. Él eligió este lugar exacto en La Atalaya antes de que existiera la carretera. Alojarse en la Casa de Don Juan es conectar con esa visión: el espacio para quienes necesitan calma para proyectar sus sueños, rodeados por la solidez de la piedra y la certeza de la historia.