Parte integral del conjunto histórico, la Casa de Don Ricardo se erige como un bastión de tranquilidad. Inspirada en la solidez de la familia, esta villa destaca por su arquitectura robusta restaurada por Domaine du Marquis. Es el espacio donde el tiempo se detiene.
Ideal para el viajero que busca sentir la textura de la historia, tocar la piedra original de 1898 y disfrutar de la privacidad de una villa independiente con el confort moderno. Es la estancia más vinculada al jardín, a los aromas de la flora local y al silencio que cura.
