Esta villa representa el cuidado. Situada para recibir la mejor brisa y la luz más sanadora de Santa Brígida, la Casa de Doña Magdalena es un homenaje al descanso reparador. Además pone en vigor el refinamiento intelectual y la distinción de Magdalena Manrique de Lara y Massieu.
Sumérjase en la máxima expresión del refinamiento. Esta casa es también el espacio perfecto para paladares exigentes que no buscan una simple habitación, sino un descanso envuelto en la gracia, la distinción y el estatus de las grandes familias.
