El Origen

Santa Brígida fue uno de los primeros lugares turísticos de Canarias, con más de un siglo de historia y experiencia en la acogida de visitantes. A lo largo de su historia, numerosos naturalistas, -atraídos por la fama del volcán Bandama, el clima y la belleza de esta comarca-, visitaron la Villa de Santa Brígida, donde se ubica precisamente Domaine du Marquis.

A fines del siglo XIX, el municipio acogió a los primeros turistas que llegaban a la isla tras la construcción del Puerto de La Luz y el desarrollo del turismo. Aquí, en pleno Monte Lentiscal, se levantaron los primeros hoteles que recibían a los visitantes británicos que arribaban en vapores.

Con la llegada del nuevo siglo y la apertura de la carretera de Telde a Santa Brígida—cuyos planos fueron trazados por el ingeniero Juan de León y Castillo, y que pasaba justo frente a esta casa—, se consolidó la primera ruta turística en Gran Canaria, conocida como "La vuelta al mundo".

Los turistas eran recogidos a pie de los barcos en el Puerto de La Luz y en coches descapotables se dirigían a Telde. El tour subía por el pago de La Higuera Canaria y, a través de su angosto recorrido, se llegaba al gran volcán de Bandama.

Luego tocaba visitar La Atalaya y su hábitat troglodita, en donde se prestaba especial interés al proceso de elaboración de la loza, para acudir luego a los viñedos de El Monte, con parada en la bodega de San Juan del Mocanal, lugar en que los pasajeros extranjeros eran recibidos con una animada parranda, y tenían la oportunidad de probar en la bodega el reputado Canary Wine, mientras escuchaban islas y folías exóticas para sus oídos.

A finales del siglo XIX comienzan a construirse hoteles en Santa Brígida para acoger a los visitantes, y pronto el municipio, por factores como su climatología, su paisaje o su hospitalidad, se configura como un lugar de descanso y de referencia turística internacional.

Destacados propietarios adquieren insignes casas, con terrenos y hacienda, con viñedos y bodegas pintadas del rojo inglés, expandiendo el fenómeno a nuevas urbanizaciones residenciales, como Bandama o Los Toscanes, a las que se unió, a partir de 1957, el campo de Golf de Bandama, junto al cráter volcánico.

Los turistas continúan llegando a la Villa para el descanso y el reposo, así como para la celebración de eventos y fiestas sociales.

De esta forma, este impulso económico convierte a Santa Brígida en el municipio per cápita más rico de la isla, condición que perdura en la actualidad.

Domaine du Marquis se inspira en esta importante tradición turística a la hora de acoger a sus huéspedes, donde la calidad, el sentido de servicio y la hospitalidad eran, y son actualmente, una constante.

Tradición turística y hospitalidad histórica